[el asombro por la vida cotidiana] Metro Madrid © G. Serrano. “ A mí me gusta mucho la palabra promesa: nace del encuentro entre la carne y la palabra, entre la realidad y la utopía, entre lo concreto y lo abstracto”. A.L. A mí también me gusta mucho la palabra promesa. La pienso no como un juramento efímero, imposible o definitivo ni como algo divino o vinculado a la religión, sino como un misterio por revelar. También como un compromiso interior y gratuito, asumido generosamente, que entrelaza ideas con experiencia, atraviesa el tiempo y permite anticipar lo lejano, ver hacia adelante para crear futuro. De estas y otras reflexiones compartidas en la intimidad de una amistad que se ha fraguado lenta y zigzagueante, surgen ahora una serie de textos que decidí llamar “La promesa del periodismo [el asombro por la vida cotidiana]”. No es un confesionario; más bien, una puesta en común y en valor de los aprendizajes extramuros de dos profesionales para quien...
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